Youhuan o el discurso de la preocupación patriótica por China



Perry Link (1) traduce el término youhuan (忧患) como "crisis mentality" o "the worrying mentality", y lo define dentro del contexto chino como una posición de pesimismo patriótico y de falta de confianza en uno mismo ("self-doubt"). Gloria Davies escoge esta adaptación, el "worrying", para definir en su obra Worrying about China las características formales y la evolución del youhuan, el término que se utiliza para denominar el conjunto de discursos propios de la intelectualidad china preocupada por el presente y el futuro de su país como civilización histórica. Mi artículo tratará de hacer una síntesis de la extensa (y al mismo tiempo ya sintetizada) tarea de análisis que realiza Davies sobre el youhuan, sus características, su trayectoria y los debates suscitados por esta propuesta en el seno de la intelectualidad china.

Cuando hablamos de youhuan debemos tener en cuenta que se trata de una propuesta acerca de la preocupación de China en dos sentidos, el estudio de un asunto y el sufrimiento que produce una situación siempre presentada como difícil y problemática. China queda representada como un país que cuyo propósito es la perfección política y la búsqueda de un posicionamiento sólido como civilización capaz de trabajar en aras a su futuro. Este nacionalismo no debe confundirse, como dice Lei Guang, con un hipotético deseo de dominación sobre el resto de Estados sino como una necesidad de reconocimiento externo e interno. El youhuan es el nombre que se le da a la actitud que toman aquellos intelectualidades que se enfrentan a la siguiente pregunta: ¿Qué hacemos con China?

El discurso del youhuan se desarrolla en la actualidad tratando de evitar confrontaciones con el poder del Partido Comunista Chino para no confundir la preocupación por China con una preocupación por quien ostenta el poder. Es pues una postura que, a pesar de advocar por el cambio, ya que sin alteración no puede haber mejora, se articula en forma de una transición compatible (al menos discursivamente) con la presencia del Partido. Al mismo tiempo, el youhuan supone una vía alternativa dentro de la academia y la intelectualidad a la ortodoxia comunista-socialista que ha marcado gran parte del s.XX.

Según Chen Lai (2), el youhuan yishi no es una idea nueva para la tradición intelectual china. La importancia de hacerse cargo de "preocuparse" como un estado mental productivo ya lo mencionaba Menzi cuando decía que "la vida surge de la preocupación por las cosas, mientras que la muerte aparece cuando se persiguen los placeres y la tranquilidad". El pensador y político de la época Song, Fan Zhongyan (989-1052), toma las palabras de Menzi y produce una interpretación en la que traslada a un nivel superior (el país, el imperio) esta preocupación, como demuestra una de sus citas, "primero preocúpate por las preocupaciones del mundo". Que sea tarea de los intelectuales encargarse de esta preocupación ya se encuentra implícito como uno de los preceptos del neo-confucianismo: el "cultivar" intelectual personal debía llevar en dirección vertical a cumplir un propósito nacional. Hasta aquel momento, esta preocupación por el país se centraba en asuntos internos, cerrados tras las fronteras de China. No es hasta después de la derrota en las guerras del opio que el youhuan adquiere un carácter patriótico. En ese momento China se da cuenta de su debilidad y de su necesidad de hacerse con una posición fuerte en el nuevo orden de potencias nacionales.

Davies identifica a finales del s.XIX el nacimiento del discurso youhuan en su acepción contemporánea. Entre los años 1920 y 1940 se empieza a hablar de China como una "familia en crisis": la idea de que el país había de conjugar tradición y modernidad sin que ninguna de las soluciones se presentase como definitiva y capaz de resolver el conflicto. No es hasta finales de 1980 con la marea de las Cuatro Reformas que se reabre el discurso youhuan. Pero debido a la fuerte represión post-Tiananmen, los intelectuales se han visto obligados a buscar un punto de inflexión más moderado, perdiéndose en muchos casos en el academicismo y la abstracción. La llegada de Internet facilita la fluctuación de pensamiento y el discurso, fomentando un espíritu crítico más plural que acerca el youhuan a círculos menos elitistas, manteniendo a intelectuales y académicos como interlocutores y conductores del debate.

Según Davies, el intelectual chino contemporáneo es consciente de las consecuencias de la violencia política y fomenta un discurso que como he señalado trata de ser crítico pero no demasiado. El youhuan, por su componente patriótico y nacional, es susceptible de entrar en conflicto con la autoridad del partido, por lo que cualquier postura (exceptuando las más radicales y disidentes) evitan las posiciones que ataquen la legitimación del partido. Este veto impide la total emancipación de la crítica y promueve el cuestionamiento de la independencia académica en China. La intelectualidad ve como ouna tarea personal el preocuparse del país (lo que Chen Lai denomina "the burden of the empire"). Esta relación individuo-país conlleva otra consecuencia: el intelectual cree que preocupándose por el país se conseguirán las soluciones para los problemas sociales y morales de los chinos. El fallo de esta argumentación se encuentra en el criterio de identificación de los problemas: sólo son problemas sociales aquellos considerados como tales por los intelectuales, que sin embargo tienen tendencia a alejarse del terreno objetivo de los propios conflictos (3). Este fenómeno de desconexión entre intelectual preocupado y las auténticas preocupaciones lo denuncia E. T. Hsia cuando avoca por conectar "China's problems with the Chinese".

No todos los intelectuales chinos enfocan el youhuan de la misma forma. Davies identifica conflictos entre grupos de intelectuales, el más importante de todos el que mantienen los intelectuales de la Nueva Izquierda (新左派) y los intelectuales liberales. Davies identifica el origen de estos conflictos en una desavenencia interpretativa sobre conceptos compartidos. Ambos grupos entienden el país (国) como una familia (家), pero las ideas que se proponen a la hora de percibir el presente y plantear un proyecto de progreso son distintas. La idea histórica de la "familia en crisis" la tenemos de nuevo presente en este debate. Para los intelectuales de Nueva Izquierda, con Cui como exponente, la crítica va dirigida a la modernización del país mediante métodos capitalistas. Se avoca por la apuesta en el progreso no-capitalista mediante la adopción de ideas socialistas reinterpretadas a los tiempos contemporáneos. Algunos de sus adeptos van más allá y reclaman la reinstauración de políticas del período maoísta. Esta visión choca evidentemente con los postulados de los liberales, que promueven el fin gradual de los vestigios institucionales no-capitalistas y el establecimiento de un modelo capitalista chino.

La focalización sobre el youhuan también comporta una revisión de los principios sobre los que se aposenta la academia china. La apertura del país a nivel internacional también se nota en el mundo de la intelectualidad. El flujo de académicos que realizaron sus estudios en el extranjero y que regresan a China llevan a cuestas nuevos métodos e ideas para construir y elaborar aproximaciones teóricas al mundo de las humanidades. La teoría crítica desarrollada a partir de la segunda mitad del s. XX, con nombres como Foucault, Lukacs, Jameson y Dérrida suponía un nuevo punto de referencia para una élite intelectual tradicionalmente anclada en la escolástica marxista. La academia china se encuentra en un punto en el que confluyen tres corrientes interpretativas: la base histórica del trabajo sobre el pensamiento heredado del confucianismo y el neo-confucianismo, centrado en el estudio de la interpretación intratextual y la mnemotécnica; la base ortodoxa del marxismo histórico y la ideología comunista-socialista promocionada por intelectuales cercanos al Partido, tanto aquellos que todavía trabajan sobre principios de la época maoísta como los que tratan de renovar la escuela marxista (entre ellos algunos miembros de la Nueva Izquierda); y por último los intelectuales chinos formados en el extranjero (especialmente Estados Unidos) que han adaptado como corpus metodológico las influencias de la Critical Theory y que tratan de modular su código para enfocar de forma inédita los problemas de China.

En conclusión, nos encontramos con que podemos leer el debate del youhuan no sólo como la búsqueda de soluciones a los problemas de China desde una perspectiva intelectual y patriótica, sino que también podemos atender a cómo el desarrollo del propio debate enciende una serie de mecanismos que ponen en evidencia la necesidad de reestructurar la intelectualidad del país, dividida y sin un corpus homogéneo de pensamiento y acción.


Notas

(1) Link, Perry, 1992, Evening Chats in Beijing, New York:Norton (pp 249)

(2) Chen Lai, “Rujia sixiang chuantong yu gongong zhishifenzi” [The Confucian Intellectual Tradition and Public Intellectuals], citado por Davies.

(3) “To worry about China is to assure that intelectual praxis itself has the power to guide and transform society by finding solutions for the worries that an autor has identified



Bibliografía

Boyer, Dominic and Claudio Lomnitz, 2005, “Intellectuals and Nationalism: Anthropological Engagements” in Annual Review of Anthropology, vol. 34 pp 105-120

Davies, Gloria, 2007, Worrying about China, Harvard University Press

Lei, Guang, 2005, “Realpolitik Nationalism: International Sources of Chinese Nationalism” in Modern China, Vol. 31, No 4, pp 487-514

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